- Cuándo podar el olivo
- Tipos de poda
- Poda de formación
- Poda de producción o mantenimiento
- Poda de renovación o rejuvenecimiento
- Qué ramas cortar
- Cuánto podar
- Herramientas y cortes
- Tratamiento después de la poda
- Restos de poda
- Preguntas frecuentes
- ¿Se puede podar un olivo en noviembre?
- ¿Cada cuánto hay que podar un olivo de jardín?
- ¿Cómo hago para que mi olivo no crezca más?
- ¿Por qué mi olivo no da aceitunas?
El olivo da fruto en la madera que creció el año anterior. Esa es la idea que explica casi todas las reglas de su poda: si se corta demasiado, el árbol dedica la temporada siguiente a rebrotar y apenas da aceitunas; si no se poda nunca, la copa se cierra, el interior queda sin luz y la producción se va a las puntas de las ramas.
En jardín el objetivo suele ser otro: un árbol con buena forma, sano y que no crezca más de la cuenta. Las técnicas son las mismas, cambia la intensidad.
Cuándo podar el olivo
La poda principal se hace después de la recolección y pasado lo peor del frío, normalmente entre febrero y marzo. En zonas de costa y del sur sin heladas se puede empezar en enero; en el interior de Jaén, Córdoba, Toledo o Lleida conviene esperar a que pase el riesgo de heladas fuertes, porque los cortes recientes hacen al árbol más sensible.
Hay que evitar podar:
- Con heladas o en días de lluvia. La humedad favorece la entrada por las heridas de la tuberculosis del olivo, una bacteria (Pseudomonas savastanoi) que forma bultos en las ramas.
- En plena floración (abril-mayo), porque se pierde la cosecha del año.
- En verano, salvo para quitar chupones. Los cortes exponen al sol madera que se quema.
Para el resto de árboles y arbustos del jardín puedes consultar la mejor época para podar árboles y arbustos en España.
Tipos de poda
Poda de formación
Se hace en los primeros 3-4 años para dar estructura. La forma tradicional en España es el vaso: un tronco único de 60 a 100 cm y tres o cuatro ramas principales abiertas hacia fuera, con el centro despejado. En olivos de jardín se puede subir el tronco hasta 1,5 m para pasar por debajo.
Poda de producción o mantenimiento
En olivar se hace cada año o cada dos años. Consiste en aclarar la copa para que entre luz, eliminar ramas improductivas y mantener el equilibrio entre madera vieja y brotes nuevos. Es la que necesita un olivo de jardín ya formado.
Poda de renovación o rejuvenecimiento
Para olivos viejos, abandonados o que han crecido demasiado. Se cortan ramas gruesas de forma escalonada, en dos o tres años, para no dejar el árbol sin hoja de golpe. El olivo rebrota con facilidad incluso desde madera muy vieja.

Qué ramas cortar
- Madera seca, rota o enferma, siempre lo primero.
- Chupones: brotes verticales y vigorosos que salen del tronco o del interior de las ramas gruesas. Consumen mucha savia y no dan fruto.
- Varetas o brotes de la base: los que salen al pie del tronco o desde la raíz.
- Ramas que crecen hacia dentro o se cruzan con otras.
- Ramas que cuelgan demasiado y han dado ya varias cosechas: se agotan y conviene renovarlas.
Entre los olivareros se dice que en una copa bien podada debería poder pasar la luz de lado a lado. Si miras desde abajo y ves cielo repartido entre las ramas, vas bien.
Cuánto podar
En un olivo adulto en buen estado no conviene retirar más del 20-25 % de la copa en una sola temporada. Una poda muy intensa provoca una explosión de chupones el año siguiente, que obliga a volver a cortar.
En olivos ornamentales de gran tamaño, como los ejemplares centenarios trasplantados a jardines, la poda debe hacerla alguien con experiencia: hay que aligerar peso sin desequilibrar el árbol y sin dejar grandes heridas expuestas al sol.
Herramientas y cortes
- Tijera de una mano para ramas de hasta 2 cm.
- Tijera de dos manos hasta 4-5 cm.
- Serrucho de poda o motosierra de poda para ramas gruesas.
Desinfecta las herramientas con alcohol o lejía diluida al pasar de un árbol a otro, sobre todo si alguno tiene tuberculosis. Haz los cortes limpios, cerca de la rama de la que nacen pero sin dañar el cuello de la rama, la zona algo engrosada de la base. En cortes de más de 5 cm aplica pasta cicatrizante.
Tratamiento después de la poda
Tras la poda es el momento de aplicar un tratamiento con cobre, que protege las heridas y previene el repilo, el hongo que produce manchas circulares en las hojas y hace que caigan. En olivares es práctica habitual; en olivos de jardín conviene si el año ha sido húmedo o el árbol ya ha tenido repilo. Si no tienes el carné de aplicador de fitosanitarios, usa solo productos autorizados para uso no profesional o encárgalo a un jardinero.
Restos de poda
Las ramas finas se pueden triturar y usar como acolchado en el propio jardín. La leña gruesa de olivo es muy apreciada para chimeneas. La quema de restos agrícolas está sujeta a autorización y prohibida en buena parte del año por riesgo de incendio, así que consulta las normas de tu comunidad autónoma antes de hacer una hoguera.
Preguntas frecuentes
¿Se puede podar un olivo en noviembre?
No es lo recomendable. Con las lluvias de otoño y las primeras heladas, las heridas tardan en cerrar y hay más riesgo de tuberculosis. Espera al final del invierno.
¿Cada cuánto hay que podar un olivo de jardín?
Una poda de mantenimiento cada uno o dos años es suficiente. En verano, basta con quitar los chupones del tronco.
¿Cómo hago para que mi olivo no crezca más?
Rebaja la altura acortando las ramas más altas hasta una rama lateral orientada hacia fuera. Hazlo en dos o tres temporadas en lugar de un corte drástico.
¿Por qué mi olivo no da aceitunas?
Las causas más comunes son una poda demasiado fuerte, falta de luz en la copa, heladas durante la floración o la vecería, la tendencia natural del olivo a alternar años de mucha y poca cosecha.
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